Edit with me!
De todos los temas que se pueden tocar alrededor de la fotografía, o bien contar historias, uno que me interesa muchísimo es el poder que tiene la edición o postproducción. La edición fotográfica es en sí misma un arte; para mí, es lo que puede terminar de construir un mensaje o mostrar el estilo visual de quien dispara, no desde el sentido de personalizar, sino de mostrar genuinamente la esencia de quienes somos a la hora de poner la mirilla en el ojo. La edición suma, resta, altera y, sobre todo, le da una interpretación completa a una imagen cruda; una imagen que pudo haber permanecido así, tal cual, pero que por decisión del artista se transformó en algo completamente diferente, porque en el momento en que pasa a edición, aunque los cambios sean mínimos, con un ligero recorte o una disminución de exposición, ya pasó a contar una historia diferente.
La postproducción ha ido evolucionando conforme la fotografía fue tomando forma. Al inicio era imposible editarlas en el sentido que hoy conocemos, pero sí era posible elegir un revelador distinto, un papel con otra textura o incluso otro tipo de película, y con eso se fue perfeccionando el arte de alterar la imagen según el estilo personal, según la visión y el fin del mensaje. Hoy, con todas las herramientas disponibles, incluida la inteligencia artificial, es importante conectar con la postproducción y definir un estilo propio, algo que no sea caer en categorías, sino poder darle voz y esencia a cada imagen.


Un antes y después de una de mis fotografías favoritas tomada en CDMX. Sept. 2025 Fujifilm.
Con esta premisa, me puse a pensar en los estilos visuales de mis colegas: en cómo puedo identificar su voz, su mirada, e incluso ver bits de su personalidad al ver sus fotos. Aquel rockero que edita solo en blanco y negro con altos contrastes, mis colegas viajeros que llenan las imágenes de una saturación única, otros que hasta en la forma de cortar la foto saben sumar, saben contar su historia.
La edición tiene muchísimo peso, incluso más del que pensamos. Pero hoy solo quiero hablar del estilo: de cómo habrá artistas que prefieran no editar sus fotos, como hay quienes optan por el blanco y negro de manera absoluta, quienes usan la edición como un statement y como una manera de comunicar fuerte y claro lo que son y lo que quieren transmitir y cómo incluso eso ya es una decisión, un estilo.
Un día, pensando justo en eso y en el hecho de que quiero interactuar más con mis colegas, formar comunidad y entender más su arte, se me ocurrió subir una historia para ver quién quería participar en editar una de mis fotografías. Algo ya muy visto, sí, pero aquí quería que más que solo ver los estilos de edición y generar la típica "¿Qué fotografía te gustó más?", nos pusiéramos a pensar en el estilo personal: en cómo algunos decidieron recortarla, otros irse al blanco y negro, e incluso, cómo tomaban el hecho de que elegí una foto subexpuesta, para ver qué pasa cuando todos parten del mismo archivo.
Porque para mí no es solo editar, es sumarle a la historia. Cuando aceptaron, me puse a trabajar la foto con el mismo proceso de siempre: entenderla y dejarla ser, usando mis colores y mi forma de respetar la luz y la sombra. Generalmente edito en conjunto, un set, un centenar (sí, tiro muchas fotografías), y después las voy subiendo por publicación, entrada de blog o lo que mi creatividad y el mensaje de la imagen me pidan. Al editarla (para mí era importante hacerlo antes de enviarla, para respetar la visión de cada quien y poder sorprenderme al recibir los resultados de vuelta), procedí a enviarles la imagen cruda y esperar.

The raw: Esta foto la tomé en la playa, uno de esos días que me gusta ir con mi cámara, mi amiga, nuestros libros y un café bien frío. No tiene nada de especial, pero es una imagen limpia que al mismo tiempo puede tener muchos elementos dentro: personas caminando a la orilla, alguien en el agua a lo lejos, señores con sombreros sentados disfrutando del día y la pieza principal de la composición, un señor vendiendo papalotes que, aunque la foto esté subexpuesta, deja ver sus colores, su forma y la silueta brillando en lo alto.
Inicialmente mi historia decía que buscaba 8 o 9 fotógrafos para este ejercicio, pero recibí mucha más participación y eso me encantó. La premisa era sencilla: aquí está el raw, el estilo es libre, do whatever the fuck you want. Al recibir las fotografías de vuelta, de los 15 colegas que participaron, todos me sorprendieron con las decisiones que tomaron a la hora de cortar, editar y resaltar distintos elementos. Algunos priorizaron el color, otros las siluetas, otros el contraste; incluso hubo quienes buscaron corregir la sobreexposición, mientras otros, como Fidel (@ladrondememorias), eligieron aprovecharla y darle un giro completamente diferente.
La fotografía fue tomada con mi Canon EOS R y lente Sigma 18-35mm. Aquí les comparto los resultados, y espero que puedan conectar con el estilo de cada uno y, más que elegir cuál les gustó más, nos pongamos a analizar la belleza del estilo propio, el arte que es editar y cómo podemos aprender y apreciar lo que cada quien es capaz de sumarle a una imagen. Y sí, definitivamente volveré a hacer este ejercicio; ya hasta le puse nombre: Edit with me!

Mi edición: me encanta irme con contrastes fuertes o, a veces, solo respetar lo que la foto y el espacio me pide. Aquí quería fluir con la luz y aprovechar esa sobreexposición para aprovechar por completo como brillaba de frente. A color, porque un cielo azul casi siempre me sabe rico (cuando en blanco y negro me deja descansar); grano para esa textura suave; temperatura media cargada a lo cálido y tono al verde, con máscaras que ajustaran el color de la arena (no queremos arena super amarilla/verdosa); corrección básica de halos y púrpura, sin alterar la proporción ni el ángulo, para que quedara muy fiel a la cruda. (Con fines de este ejercicio, a mi en lo personal me ENCANTA cortar las fotografías.)

La foto de Fidel @ladrondememorias, con un estilo muy particular, limpio, sin saturación; una sobreexposición que se transformó en la base de luz de la imagen. Además, se tomó la libertad de quitar elementos (como los señores sentados en las mesas) para limpiar más el cuadro y darle ese toque minimalista que, si van a su perfil (VAYAN), es diferente a su estilo habitual, y eso me encanta. Editar no siempre será poner un preset y hacer todas las fotos ver igual, sino jugar con la imagen que tenemos enfrente. Si en esta me detuve más tiempo para describirla no es porque importe más, sino porque para mi es un ejemplo claro de cómo tomar un elemento visual y darle tu estilo y visión.

La fotografía de Josué (@gogogomx) se fue por un estilo suave con un color que lo primero que pensé fue: qué nostalgia me da esta foto. (Me comentó Josué que estaba escuchando cumbias mientras la editaba, el soundtrack es todo.)

Javier (@photoreivaxor) tuvo un resultado muy cercano al de Josué, con más grano, y eso me encantó.

Ashton (@fromashtxn) se fue con un blanco y negro muy clásico, con textura y mucho grano; un recorte limpio que trajo completamente a foco la silueta principal, reforzado con alto contraste.

Marlon (@marleonortiz) me sorprendió con tonos cargados al rosa y contraste de sombra fuerte, muy nostálgico. El viñetado le dio un toque totalmente distinto.

Miguel Angel (@eyegloh) vino con mucho contraste y una saturación que le dio un pop enorme de color al papalote.

Anna (@annacamarillo.foto) se fue por una tonalidad rosa con contraste suave pero presente; veo mucho su vibra en esta.

Liz (@l_zfotos) en comparación con las otras, se fue por una edición más minimalista: priorizó cuidar el cuadro original añadiendo únicamente contraste en las sombras, es la más apegada a la cruda y nos muestra que a veces el corregir (a ojo personal) lo mínimo también suma.

Emmanuel (@garciaexcii) me dijo que no pudo elegir entre sus opciones porque editó varias, todas con un estilo muy distinto, lo que suma a lo que vengo comentando: que incluso un mismo artista puede contar historias diferentes con estilos variados según cómo lee la imagen. En una de las fotografías cortó y resaltó algo que los demás no hicieron: la sombrilla y la mesa. En otra optó por un recorte horizontal, que resultó muy diferente a lo que hicieron los demás. Aprecio tanto poder ver estilos distintos viniendo de la misma persona; reafirma la idea de que una sola foto puede verse de muchas maneras, incluso cuando es la misma persona quien la edita. Y sí, confirmo que en ocasiones una misma foto la imaginas de muchas formas y terminas sin decidirte porque todas comunican, todas acentúan, todas muestran una vibra diferente.



Emmanuel - @garciaexcii
José (@joselucastaneda) me comentó que le había dado problema la sobreexposición, y eso también es parte del proceso: lo que algunos usan como oportunidad, otros quieren quitarlo, evitarlo o transformarlo. En este ejercicio, se puede ver mucho contraste y textura que le da un toque distinto y único.

Levi (@buddyboishoots), a mi parecer, es de los que más marcado tiene su estilo, y se notó en contraste con los demás.

Erubey (@erubeymc) decidió bajar la exposición y resaltar las sombras, lo que permite ver cosas que no se ven en las versiones con más luz. Me encantó el manejo del color y que, aunque él edita principalmente fotos de noche, en esta balanceó la luz de una manera muy completa.

Mia (@miamonichvr) me sorprendió con algo limpio, minimalista y cálido. Fue algo fresco de ver; no me imaginé ver una de mis fotografías así.

Sofía (@oanna.s) optó por el blanco y negro, con contraste fuerte en las sombras. Aquí podemos ver que incluso dentro del blanco y negro hay sin fin de caminos y estilos posibles.

Israel (@birv06), muy a su estilo, acentuando e incluso alterando los tonos verdes. Fue algo fresco de ver.

Y con esto, concluyo mi primera entrega (lol) de Edit with me. Me encantó explorar la expresión en la edición, ver los resultados, conectar con los colegas mencionados arriba, a quienes agradezco muchísimo que hayan formado parte de este ejercicio y que me hayan mostrado tanta diversidad de estilos, tonos y composiciones en una sola fotografía, ¡GRACIAS!.
27/mayo/2026
¡Un edit! muchos archivos en mis carpetas, no es justificación pero en mi publicación original olvidé incluir a dos talentosos fotógrafos que también me hicieron llegar su edición y me encanta como suma aún más al mensaje inicial de que incluso en las tonalidades, sombras e iluminación, con hacer pequeños ajustes ya estamos creando una foto completamente distinta.
José (@aguirre.dlt) le dió unos tonos increíbles a las sombras, donde el contraste con ese tono ya dan una variación muy interesante al raw inicial.

Astolfo (@astolfodgarza) se fue por unos tonos mucho más fríos, que dan una nostalgia distinta a las de arriba, también jugó con las sombras haciéndolas más profundas.

¡Muchas gracias a ambos por unirse a este ejercicio lleno de talento!